Las 6:30 de la mañana era la hora que la joven tenía para levantarse a diario. Pim..Pim..Pim… Una vez escuchado el estruendoso sonido del despertador, abría sus ojos y, como de costumbre, tomaba diez minutos más para sí…acostada y bajo las cobijas para protegerse el congelante frio. Luego lo mismo. Con una emoción en el alma por regresar a su encuentro de las 3:00 de la tarde, lavaba su rostro y cepillaba sus cabellos, frente al espejo del baño. Una ducha tibia, porque el frio le gusta solo para dormir. Se uniformaba y de allí rumbo al trabajo. Entre papeles, órdenes y entrevistas pasaba el día. La hora de la comida llegaba y la compartía con sus amigas, siempre hablando del mismo tema, soñando con lograr su sueño….viajar, divagar entre las calles de una ciudad extraña, tomada dela mano de ese chico al que solo había conocido de forma fortuita y miraba todos los días a través de una fotografía que él mismo le regaló…besarse entre las sombras de la noche, acariciarse con el temor de la primera vez…. y vivir, simplemente eso, vivir. Vivir lo que ella consideraba sería su amor, futuro, su costumbre. Sonriente y feliz, cual niño cuando recibe en Navidad el juguete anhelado, esperaba las 3:00 de la tarde, hora local. Y empezaba la odisea. Allí su mejor amiga quien junto a ella soñaba el añorado encuentro servía de apoyo moral. Llegaba la hora. Tomaba la herramienta tecnológica en sus manos y daba rienda suelta a sus emociones, sentimientos y sueños. Así eran todos sus días. Así fueron por casi un año….pero la distancia además de ser su compañera fue su enemiga. Emociones encontradas que día a día subían cual pájaro emprende su vuelo comenzaron a bajar hasta que el final llego. Todo culmino. Los sueños e ilusiones que juraron ser hasta el final de los tiempos y se fraguaban todos los días religiosamente, se esfumaron. ¿A dónde fueron?...Se archivaron como se archivan los recuerdos de cuando se es niño, con celo, con nostalgia, con añoranza. Hoy el día a día para ella es otro, pero los recuerdos llegan, solo de vez en cuando.


